Intentaba gritar, algo, hacer algo, pero no podía, las cosas se pararon al principio de la cuesta, yo seguí corriendo, hasta que vi que era inútil. Lo dejé atrás. Olvidaré lo ocurrido, no quiero que vuelva a entrar en mi vida. ¿Lo peor? De estas me han pasado muchísimas, pero siempre vuelven de una forma u otra. Quedará atrás.
No daba crédito a lo que veía, Manel me habló. 'Tenemos que hablar, creo' me dijo. Hablamos pues, nos dijimos de todo, que nos queríamos, que nos echábamos de menos, que no podíamos seguir el uno sin el otro, que olvidáramos todas las mierdas que habíamos pasado...
Han pasado dos días, y parece que Manel sigue igual, no se acerca a mi ni aunque se estuviera muriendo y yo fuera su única salvación, este tio es retrasado, cada dia me cae peor, ni siquiera me gusta, ni me pica un poco, es que me cae mal, en dos dias tio, lo que ha conseguido en dos putos dias. Joder.
Tu sonrisa, y la mía, a centímetros.
Deja que el viento sople entre nuestras mejillas, no cuesta tanto.
miércoles, 2 de enero de 2013
miércoles, 5 de diciembre de 2012
4.
16:30, Manel y yo habíamos quedado para hablar de todo lo que nos estaba pasando, no llegamos a ningún acuerdo, no podíamos, estábamos demasiado molestos, no fuimos capaces de decirnos algo coherente el uno al otro, los dos somos muy cabezotas, pero yo no soy la que tiene que pedir perdón, es el, que no entiende lo que es que una chica llore.
Hablé con Carlota del tema, me dijo que pasara, que ya se nos pasaría a los dos, me fui a casa, empezaba a oscurecer, eran las ocho y las calles no eran normales, estaban diferentes, eché a andar, me quedaba un largo camino.
Era una tarde siniestra, caía la noche y yo iba por una callejón muy oscuro hacia mi casa, pasados unos minutos oscureció. Estaba sola por la calle, se podía oír el viento rozando con los pequeños pinchos de los desperfectos de las oscuras calles en Chilches, callejones de mi pueblo, oscuros, sin farolas, con escasos coches. Llevo doce años viviendo allí, nunca ha pasado nada.
De repente de entre las sombras vi algo, algo que me espeluznaba, nunca había visto nada igual. Me llamaba, pronunciaba mi nombre lentamente y con una voz clara y a la vez espesa, muy espesa. Había telarañas entre las rejas de las abandonadas casas, en una de ellas, había una piel de serpiente, acompañada de una cabeza de jabalí que se podía divisar en el salón desde la calle. La cosa iba encapuchada, con una larga túnica que arrastraba unos diez centímetros, era oscuro, no se le veía la cara, ni las manos, ni los pies, sentía terror, no me salía la voz, lentamente se me acercaba, tanto que casi no se notaba, cada vez decía mi nombre una octava mas alto, y más alto, y se acercaba, yo empecé a caminar hacia atrás, cada vez con más ligereza. Estaban todas las farolas apagadas una hacía flashes al principio de la calle, estos causaban una sensación terrorífica, ya que hacían que cada segundo eso se acercara un milímetro más a mi. No era una voz conocida, para nada, era ronca y cuanto más gritaba me costaba más entender que pronunciaba ''Helena'', lo hacía muy cuidadosamente. No sé de que me podía conocer, pero yo no le reconocía, yo corría, y corría, y él andaba detrás de mi, sin parar de gritar mi nombre, yo tenía mucho miedo, sudaba, buscaba mi móvil para llamar a alguien. De repente miré para atrás, y detrás de él había una fila de clones suyos, eran todo iguales, andaban a la vez, hablaban a la vez, parecía una sola voz, eran como treinta. De repente las farolas empezaron a parpadear a la vez, era todo muy siniestro, yo no paraba de correr, llegué a una cuesta arriba de 800 metros, lo vi todo imposible, me vi muerta. Lo primero que pensé fue: Manel. Sé que estamos peleados, pero también sé que en el fondo le importo, algo. Yo estaba aterrorizada, no podía más, intenté pedir ayuda, pequeñas lagrimas caían de mis ojos, no me salía la voz, empecé a subir la cuesta muy rápidamente.
Hablé con Carlota del tema, me dijo que pasara, que ya se nos pasaría a los dos, me fui a casa, empezaba a oscurecer, eran las ocho y las calles no eran normales, estaban diferentes, eché a andar, me quedaba un largo camino.
Era una tarde siniestra, caía la noche y yo iba por una callejón muy oscuro hacia mi casa, pasados unos minutos oscureció. Estaba sola por la calle, se podía oír el viento rozando con los pequeños pinchos de los desperfectos de las oscuras calles en Chilches, callejones de mi pueblo, oscuros, sin farolas, con escasos coches. Llevo doce años viviendo allí, nunca ha pasado nada.
De repente de entre las sombras vi algo, algo que me espeluznaba, nunca había visto nada igual. Me llamaba, pronunciaba mi nombre lentamente y con una voz clara y a la vez espesa, muy espesa. Había telarañas entre las rejas de las abandonadas casas, en una de ellas, había una piel de serpiente, acompañada de una cabeza de jabalí que se podía divisar en el salón desde la calle. La cosa iba encapuchada, con una larga túnica que arrastraba unos diez centímetros, era oscuro, no se le veía la cara, ni las manos, ni los pies, sentía terror, no me salía la voz, lentamente se me acercaba, tanto que casi no se notaba, cada vez decía mi nombre una octava mas alto, y más alto, y se acercaba, yo empecé a caminar hacia atrás, cada vez con más ligereza. Estaban todas las farolas apagadas una hacía flashes al principio de la calle, estos causaban una sensación terrorífica, ya que hacían que cada segundo eso se acercara un milímetro más a mi. No era una voz conocida, para nada, era ronca y cuanto más gritaba me costaba más entender que pronunciaba ''Helena'', lo hacía muy cuidadosamente. No sé de que me podía conocer, pero yo no le reconocía, yo corría, y corría, y él andaba detrás de mi, sin parar de gritar mi nombre, yo tenía mucho miedo, sudaba, buscaba mi móvil para llamar a alguien. De repente miré para atrás, y detrás de él había una fila de clones suyos, eran todo iguales, andaban a la vez, hablaban a la vez, parecía una sola voz, eran como treinta. De repente las farolas empezaron a parpadear a la vez, era todo muy siniestro, yo no paraba de correr, llegué a una cuesta arriba de 800 metros, lo vi todo imposible, me vi muerta. Lo primero que pensé fue: Manel. Sé que estamos peleados, pero también sé que en el fondo le importo, algo. Yo estaba aterrorizada, no podía más, intenté pedir ayuda, pequeñas lagrimas caían de mis ojos, no me salía la voz, empecé a subir la cuesta muy rápidamente.
lunes, 3 de diciembre de 2012
3.
Estoy llorando, hoy he hablado con Carlota y me ha dicho que estuvo hablando con Manel y que el dice que no me va a pedir perdón. Me ha entrado un escalofrío, un vacío en el pecho, un nudo en la garganta, todas las mariposas que quedaban en mi estómago han muerto, para siempre. Ya no hay marcha atrás, hice bien en decirle las cosas claras, dice que me enfado por tonterías, que parezco una niña chica. ¿En serio? Esto ya me colma, no puedo más, no puedo dejar que mis ojos sigan desbordándose de esta manera, tengo que parar esto sea como sea. Me voy a conectar al chat, a ver si está conectado, creo que le voy a decir que si no me piensa pedir perdón, que al menos tenga la mínima educación de despedirse de mi, creo que sería lo correcto. Por otra parte, siempre soy yo la que se arrastra, nunca, lo que se dice nunca, en tres años, ha sido él quien ha pedido perdón, siempre soy yo la que se va arrastrando diciéndole que lo siento mucho, que soy tonta y tal. Llevo unos días planteándome si hablarle o no, por una parte creo que quiero hacerlo, le quiero y me duele que estemos así, pero por otra quiero que esta vez sea el quien se de cuenta de lo que se pierde, pero como no, sé que el no va hacer eso, el nunca va a reconocer que hace algo mal, y lo peor es que tengo que ser yo la que se enamora del gilipollas, olé yo.
Noe y yo cada día estamos mas unidas, la quiero muchísimo, pero por otra parte, Carlota, Marina y Cristina cada día están mas bordes, hoy Cristina ha vuelto al instituto después de una semana sin venir y parecía como si yo existiera, están muy distantes conmigo, lo malo que tienen ellas es que si les molesta algo no lo dicen, se lo callan hasta que yo me harto de que estén bordes y me lo dicen, ahí es cuando me cabreo con ellas y les lloro a Jose y a Noe.
Entro a Twitter, Manel está tuiteando, supongo que también estará en el chat de tuenti. No carga la página, necesito hablar con el, muy seriamente, todavía no tengo claro si le voy a decir ''Hola'' o si le voy a saltar directamente con un ''No te vas a disculpar, ¿no? Entiendo''. Estoy muy rayada, hoy he llegado a mi casa blanca, no podía dejar de pensar en todo lo que me dijo Carlota, le quiero demasiado, tengo que olvidarle ya, no puedo seguir así, no puedo.
Hablé el otro día con Rocío, es una amiga de Sabinillas, y me preguntó que si en la quedada anterior yo me iba a liar con Alex, le dije que no, que nada. Cuando llegué a mi casa, muy rayada, me puse a pensar, y le mentí, estuve todo el rato tonteando con el, y el no es tonto, me seguía el royo, estábamos ya haciendo amistades buenas y me tuve que ir. Le conté toda la historia a Rocío, y ella me dijo que si el iba a la próxima que lo intentara, yo no sé, es dentro de dos semanas y yo posiblemente siga enfada con Manel, así que a ver lo que pasa, tampoco espero mucho, no nos vemos desde mitades de Septiembre, posiblemente él ya se haya olvidado de que yo existo. Da igual, yo no puedo seguir detrás de Manel, esto me está matando.
Voy a estudiar, la semana que viene la tengo llena de exámenes y no quiero suspender.
Noe y yo cada día estamos mas unidas, la quiero muchísimo, pero por otra parte, Carlota, Marina y Cristina cada día están mas bordes, hoy Cristina ha vuelto al instituto después de una semana sin venir y parecía como si yo existiera, están muy distantes conmigo, lo malo que tienen ellas es que si les molesta algo no lo dicen, se lo callan hasta que yo me harto de que estén bordes y me lo dicen, ahí es cuando me cabreo con ellas y les lloro a Jose y a Noe.
Entro a Twitter, Manel está tuiteando, supongo que también estará en el chat de tuenti. No carga la página, necesito hablar con el, muy seriamente, todavía no tengo claro si le voy a decir ''Hola'' o si le voy a saltar directamente con un ''No te vas a disculpar, ¿no? Entiendo''. Estoy muy rayada, hoy he llegado a mi casa blanca, no podía dejar de pensar en todo lo que me dijo Carlota, le quiero demasiado, tengo que olvidarle ya, no puedo seguir así, no puedo.
Hablé el otro día con Rocío, es una amiga de Sabinillas, y me preguntó que si en la quedada anterior yo me iba a liar con Alex, le dije que no, que nada. Cuando llegué a mi casa, muy rayada, me puse a pensar, y le mentí, estuve todo el rato tonteando con el, y el no es tonto, me seguía el royo, estábamos ya haciendo amistades buenas y me tuve que ir. Le conté toda la historia a Rocío, y ella me dijo que si el iba a la próxima que lo intentara, yo no sé, es dentro de dos semanas y yo posiblemente siga enfada con Manel, así que a ver lo que pasa, tampoco espero mucho, no nos vemos desde mitades de Septiembre, posiblemente él ya se haya olvidado de que yo existo. Da igual, yo no puedo seguir detrás de Manel, esto me está matando.
Voy a estudiar, la semana que viene la tengo llena de exámenes y no quiero suspender.
jueves, 29 de noviembre de 2012
2.
-Venga, siéntate con ellos y pensad juntos una buena idea para el dibujo.
-Lo siento profe, no puedo.
-Helena, ¿qué pasa? ¿No te llevas bien con ellos?
-Con Sandra, no quiero volver a acercarme a ella.
-No me puedo creer que en una optativa de diez alumnos haya peleas.
Mario es mi profesor de plástica, me llevo muy bien con el desde que empecé el instituto, estoy viendo que a final de curso es mi psicólogo.
Este ha sido posiblemente el peor día de la semana. He hablado con Manel de nuevo, pero el sigue en sus trece, que es que me enfado por tonterías. Sí, tonterías que hacen que este momento yo esté llorando.
Ahora los consejos se convierten en mandatos, las lágrimas en sentimientos, las sonrisas en pintalabios, los besos en sonrisas. Ya nada es como empezó, los amigos se separan, echamos de menos a personas inexistentes y que además nos hacen sentir mal.
Hablo con Jose, dice que pase de el, que no me merece, que yo valgo mucho mas, que no me sabe valorar, pero es que eso ya lo se, yo sé que le doy mil vueltas en todo, pero me gusta, le quiero, y es muy difícil dejar ir a una persona que lo es todo para ti, no quiero pelearme con el, no quiero discutir, solo arreglar las cosas, pero el no lo ve, no ve todas las mariposas transparentes que vomito cada mañana cuando le veo. Y si lo hace, lo ignora.
Noe ha roto con su novio, no puedo verla llorar, ella lo es todo para mi, y cuando ves a tu todo llorar por alguien que no le merece, pues a mi es que me entran ganas de llorar con ella. Eso lo hago ahora.
Las lágrimas abarcan mis ojos, se desbordan, caen por mi mejilla, son saladas, muy saladas, dicen que cuanto más lo son, más sentimientos esconden, aunque en mi caso no los esconden, los muestran.
Dijo que me quería, sí, lo dijo, muchas veces, pero salí de su cabeza, el sigue rondando por la mía, el muy imbécil lo sigue haciendo, haciéndome mas daño cada día, rompiéndome más por dentro, matándome cada segundo que pasa a mi lado. Su sonrisa, es perfecta, brillante y lineal, portadora de la felicidad y transmisora de la tranquilidad.
-Lo siento profe, no puedo.
-Helena, ¿qué pasa? ¿No te llevas bien con ellos?
-Con Sandra, no quiero volver a acercarme a ella.
-No me puedo creer que en una optativa de diez alumnos haya peleas.
Mario es mi profesor de plástica, me llevo muy bien con el desde que empecé el instituto, estoy viendo que a final de curso es mi psicólogo.
Este ha sido posiblemente el peor día de la semana. He hablado con Manel de nuevo, pero el sigue en sus trece, que es que me enfado por tonterías. Sí, tonterías que hacen que este momento yo esté llorando.
Ahora los consejos se convierten en mandatos, las lágrimas en sentimientos, las sonrisas en pintalabios, los besos en sonrisas. Ya nada es como empezó, los amigos se separan, echamos de menos a personas inexistentes y que además nos hacen sentir mal.
Hablo con Jose, dice que pase de el, que no me merece, que yo valgo mucho mas, que no me sabe valorar, pero es que eso ya lo se, yo sé que le doy mil vueltas en todo, pero me gusta, le quiero, y es muy difícil dejar ir a una persona que lo es todo para ti, no quiero pelearme con el, no quiero discutir, solo arreglar las cosas, pero el no lo ve, no ve todas las mariposas transparentes que vomito cada mañana cuando le veo. Y si lo hace, lo ignora.
Noe ha roto con su novio, no puedo verla llorar, ella lo es todo para mi, y cuando ves a tu todo llorar por alguien que no le merece, pues a mi es que me entran ganas de llorar con ella. Eso lo hago ahora.
Las lágrimas abarcan mis ojos, se desbordan, caen por mi mejilla, son saladas, muy saladas, dicen que cuanto más lo son, más sentimientos esconden, aunque en mi caso no los esconden, los muestran.
Dijo que me quería, sí, lo dijo, muchas veces, pero salí de su cabeza, el sigue rondando por la mía, el muy imbécil lo sigue haciendo, haciéndome mas daño cada día, rompiéndome más por dentro, matándome cada segundo que pasa a mi lado. Su sonrisa, es perfecta, brillante y lineal, portadora de la felicidad y transmisora de la tranquilidad.
miércoles, 28 de noviembre de 2012
1.
Suena Katy Perry, caen los últimos rayos de Sol. Acabo de subirme al coche, 17:53 exactamente, papá está muy enfadado, esta mañana no he recogido mi habitación, llevo media hora esperando fuera, hace muchísimo frío, tengo la nariz muy roja y la cara cortada. Salí de teatro. No consigo articular palabra en los veinte minutos de trayecto del instituto a casa, si lo hago lloraré. Solamente quiero llegar a casa y ponerme con la guitarra. No sé lo que me pasa hoy, no tengo ganas de sonreír, no lo he hecho en todo el día. Llego y meriendo, me caliento junto a la chimenea.
¿Que por qué no sonrío? Una larga historia, la cuento.
Era mi mejor amiga, la quería muchísimo, ella es increíble.
-Helena, ¿a ti que coño te pasa?
-¿Que coño me pasa de qué, Marta?
-No, no te hagas la tonta, sabes perfectamente a lo que me refiero, ¿por qué nos insultas a Sandra y a mí por ask? (Sandra era mi mejor amiga, Marta su prima)
-¿Qué? Yo no he hecho nada de eso, que ella se enfade conmigo no significa que yo también lo esté. (Aparece Sandra con sus amigos)
-Si quieres te respondo todo esto a la cara.
-¿El qué?
-No te hagas la tonta, que si tienes envidia vale, pero al menos sé capaz de decírmelo a la cara, ¿no?
-Sandra, ¿qué dices?
Estuvimos así quince minutos, la cosa terminó en que le dije que creyera lo que quisiese.
Me fui llorando al baño. Lloré esa semana entera, no me podía creer que mi ex mejor amiga creyera eso de mi.
Me separé de Jose, su primo, mi mejor amigo. Lo pasé muy mal, muy muy mal.
No podía seguir con esa sensación, intenté arreglarlo por un privado de tuenti, pero la lie más. Sandra había puesto a toda Málaga contra mi, me querían pegar, les comió la cabeza.
En estos momentos Sandra, Marta y yo nos odiamos a muerte, no podemos vernos.
Por otra parte está Manel, sí, Manel, un nombre un poco raro, su personalidad también. Le quiero desde hace tres años, al principio nos llevábamos muy bien y tal y cual, pero llevamos un tiempo super distantes, sólo nos hablamos en el autobús y porque nos sentamos juntos, en el instituto saluda a mis amigas, pero pasa de mi, y esto a la señorita Helena le duele muchísimo. Hoy se lo he dicho y me ha dicho que no tiene nada que decirme, que es la verdad, después se ha desconectado. Hasta aquí mis razones de por qué no sonrío, hay otra, estoy en mis días, eso afecta mucho.
No me he presentado, pero creo que no necesito hacerlo, soy Helena, catorce años y con demasiadas experiencias. Me dicen hipster, cosa con la que no estoy de acuerdo, me lo dice todo el mundo.
En estos momentos mi vida consiste en arreglar todas esas cosas, hoy he hablado con Jose, me ha dicho que no me preocupe, que no pasa nada, que volvamos a estar cómo antes. Quiero arreglarlo todo con Sandra, Marta no me importa tanto.
También tengo a Noe, ella ha estado a mi lado desde hace tres años y nunca me ha dejado sola, yo en cambio a ella le he fallado muchas veces, no sé como me perdona tantas veces ni como me aguanta. Ella sí, es una de mis mejores amigas y lo es desde que la conocí. También están Carla, Marina y Cristina, juntas somos las 4sueños, lo de el nombre es una tontería, pero a Cristina se le metió en la cabeza el año pasado y bueno, por que no. Nos lo contamos todo, estamos siempre juntas, ellas también son de mis mejores amigas.
Diréis, cuantos mejores amigos tiene esta ¿no? Pues sí, bueno cuatro, tampoco tantos.
En el instituto las cosas no van muy bien, me tiro tres tardes enteras estudiando, para después un siete, siempre he sido de diez, pero no comprendo por que en 3º de ESO me está pasando eso.
Suena Common Denominator de Justin. Lo amo, sí, amo a Justin Bieber, es mi ídolo. Esta es mi canción favorita y la tengo en mi lista de Spotify denominada 'Afraid'.
La música, otro factor vital en mi vida, junto a mi amigos, a Manel y a veces a mi familia.
A mi la música me transmite muchísimos sentimientos, me hace sentirme bien, olvidarme de todo, de todo, a veces me hace llorar.
La guitarra, empecé hace dos meses y ya toco bastante bien (bueno, para lo que llevo), la guitarra también hace que me olvide de todo, me concentro en los acordes y olvido el mundo.
Música, gracias por existir.
¿Que por qué no sonrío? Una larga historia, la cuento.
Era mi mejor amiga, la quería muchísimo, ella es increíble.
-Helena, ¿a ti que coño te pasa?
-¿Que coño me pasa de qué, Marta?
-No, no te hagas la tonta, sabes perfectamente a lo que me refiero, ¿por qué nos insultas a Sandra y a mí por ask? (Sandra era mi mejor amiga, Marta su prima)
-¿Qué? Yo no he hecho nada de eso, que ella se enfade conmigo no significa que yo también lo esté. (Aparece Sandra con sus amigos)
-Si quieres te respondo todo esto a la cara.
-¿El qué?
-No te hagas la tonta, que si tienes envidia vale, pero al menos sé capaz de decírmelo a la cara, ¿no?
-Sandra, ¿qué dices?
Estuvimos así quince minutos, la cosa terminó en que le dije que creyera lo que quisiese.
Me fui llorando al baño. Lloré esa semana entera, no me podía creer que mi ex mejor amiga creyera eso de mi.
Me separé de Jose, su primo, mi mejor amigo. Lo pasé muy mal, muy muy mal.
No podía seguir con esa sensación, intenté arreglarlo por un privado de tuenti, pero la lie más. Sandra había puesto a toda Málaga contra mi, me querían pegar, les comió la cabeza.
En estos momentos Sandra, Marta y yo nos odiamos a muerte, no podemos vernos.
Por otra parte está Manel, sí, Manel, un nombre un poco raro, su personalidad también. Le quiero desde hace tres años, al principio nos llevábamos muy bien y tal y cual, pero llevamos un tiempo super distantes, sólo nos hablamos en el autobús y porque nos sentamos juntos, en el instituto saluda a mis amigas, pero pasa de mi, y esto a la señorita Helena le duele muchísimo. Hoy se lo he dicho y me ha dicho que no tiene nada que decirme, que es la verdad, después se ha desconectado. Hasta aquí mis razones de por qué no sonrío, hay otra, estoy en mis días, eso afecta mucho.
No me he presentado, pero creo que no necesito hacerlo, soy Helena, catorce años y con demasiadas experiencias. Me dicen hipster, cosa con la que no estoy de acuerdo, me lo dice todo el mundo.
En estos momentos mi vida consiste en arreglar todas esas cosas, hoy he hablado con Jose, me ha dicho que no me preocupe, que no pasa nada, que volvamos a estar cómo antes. Quiero arreglarlo todo con Sandra, Marta no me importa tanto.
También tengo a Noe, ella ha estado a mi lado desde hace tres años y nunca me ha dejado sola, yo en cambio a ella le he fallado muchas veces, no sé como me perdona tantas veces ni como me aguanta. Ella sí, es una de mis mejores amigas y lo es desde que la conocí. También están Carla, Marina y Cristina, juntas somos las 4sueños, lo de el nombre es una tontería, pero a Cristina se le metió en la cabeza el año pasado y bueno, por que no. Nos lo contamos todo, estamos siempre juntas, ellas también son de mis mejores amigas.
Diréis, cuantos mejores amigos tiene esta ¿no? Pues sí, bueno cuatro, tampoco tantos.
En el instituto las cosas no van muy bien, me tiro tres tardes enteras estudiando, para después un siete, siempre he sido de diez, pero no comprendo por que en 3º de ESO me está pasando eso.
Suena Common Denominator de Justin. Lo amo, sí, amo a Justin Bieber, es mi ídolo. Esta es mi canción favorita y la tengo en mi lista de Spotify denominada 'Afraid'.
La música, otro factor vital en mi vida, junto a mi amigos, a Manel y a veces a mi familia.
A mi la música me transmite muchísimos sentimientos, me hace sentirme bien, olvidarme de todo, de todo, a veces me hace llorar.
La guitarra, empecé hace dos meses y ya toco bastante bien (bueno, para lo que llevo), la guitarra también hace que me olvide de todo, me concentro en los acordes y olvido el mundo.
Música, gracias por existir.
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